Pues la INDIGNACIÓN que quiero mostrar hoy tiene que ver con la
utilización de espectáculos crueles con animales bajo el pretesto de
hacerlo para un buen fin. En lo que estoy pensando es en cartel que pude ver hace unos
días y que informa de un próximo evento para el mes de agosto, la realización de un campeonato
de tiro al pichón para recaudar fondos
para los necesarios arreglos en la Iglesia de San Millán de Úbeda y para
asociación de discapacitados de la Loma. Me considero defensor de los
derechos de los animales
y tengo que mostrarme INDIGNADO porque lo que es una buena causa, se
lleva
a cabo a través de lo que considero una muy mala acción.
Como
voluntario en una asociación como es la Protectora de Animales de
Úbeda, comprendo las dificultades que poseen las asociaciones, mucho
trabajo, pocos voluntarios y muchas puertas que se cierran. A veces es
duro, pero es un importante labor en la que no se puede desfallecer. En
el caso de la Cofradía de la Soledad, entiendo su preocupación por
mantener viva la Iglesia que acoge a Nuestra Señora de la Soledad. Una
iglesia que parece olvidada a ojos de la que creo que es su poseedora,
la Iglesia y, también, quizás por las Instituciones Públicas. Una
Iglesia que con mucho esfuerzo están rehabilitando los hermanos de la
Soledad. Por otro lado, la asociación de discapacitados, luchadora
siempre por romper barreras y de la que siempre he admirado su lucha
incansable en el día a día..
Pero lo he dicho y lo
volveré a decir, no puedo aprobar cualquier tipo de maltrato animal y
mucho menos si va acompañado de espectáculo cruel. Desde el primer
momento que vi el cartel en Facebook, no dudé en posicionarme en contra.
A tenor de lo que he visto, sé que no soy el único preocupado, pero
todavía puedo observar cierta indiferencia por parte de la
sociedad.Supongo que será cuestión de insistir e insistir para que la
gente se vaya concienciando de que la violencia hacia los animales no es
el camino.
INDIGNANTE son también las excusas que se
realizan los defensores de la caza. Aluden a la regulación de la
especies, en este caso las palomas, evitando una cantidad excesiva de estos animales. Como si nos estuvieran haciendo un
favor. Lo curioso que se trata de poner en "libertad" a unos ejemplares
que no eran libres para luego pegarles un tiro. Entonces, ¿qué necesidad
hay de "jugar con ellos"? Si el problema es el exceso y ya están cazados, no nos hacen falta los cazadores para nada. Para mí, es el placer de matar.
No sé si se habrá
entendido mi último planteamiento, pero no me cabe duda de que el
problema no son las palomas, el problema somos nosotros que nos hemos
ido cargando sus depredadores naturales, mediante lo que llamamos
"progreso". Sus habitats cada vez más reducidos, no paramos de
contaminar el entorno, la caza indiscriminada...En definitiva, que esto es una pena y que somos una especie destructiva, yo diría que tenemos que terminar por autodestruirnos nosotros mismo, con tantas armas, con tanta contaminación... pero eso ya son otros temas INDIGNANTES para otra entrada.




