sábado, 17 de marzo de 2012

Hora de actuar



Seguramente que una primera entrada a un blog debería de entonar un mensaje más positivo y optimista pero, la verdad, viendo la realidad no puedo más que mostrar mi máxima preocupación por la situación actual. Una preocupación traducida en tanta indignación que llevo dentro y que trato de controlar…

Anoche, el Athletic Club de Bilbao doblegó por segunda vez al todopoderoso Manchester United pasando a la siguiente fase de la Europa League. Al igual que el Athletic, también pasaron el Valencia F.C. y el Atlético de Madrid. Me alegro por ello, y especialmente por el Athletic, porque lo hizo ante un equipo muy poderoso y es bonito ver que a veces el pez chico consigue comerse al más grande, algo que hace que la vida no sea a veces tan previsible y de esperanza a otros que parten con inferioridad. Hasta ahí me parece perfecto, y vuelvo a decir que me alegro por ese equipo y por sus aficionados. Lo que me ha hecho escribir esta modesta entrada al blog, se produjo cuando en las noticias de la tele pude observar como nos mostraban una afición jubilosa que tomaba las calles de Bilbao. No me quiero imaginar cómo se desbordaría aquel lugar si ganasen la final y se convirtieran en los campeones. Ya lo hemos visto con otros equipos, incluso mucho más populares a nivel nacional como puede ser nuestra selección nacional, el Real Madrid o el F.C. Barcelona…

Lo que de verdad me indigna de todo esto y lo que me parece realmente increíble, no me acostumbro a ello, es ver cómo el fútbol moviliza a tantas personas, muchas de ellas estoy seguro que tienen graves o preocupantes situaciones laborales o familiares, que se apartan de sus problemas personales por algo donde no se juegan nada directamente y luego no son capaces de movilizarse por defender sus derechos básicos como ciudadanos. No puedo negar que como personas necesitamos evadirnos a veces de nuestros problemas, que la angustia permanente no es buena para nadie, pero después, en el día a día también hay que luchar por defender nuestros derechos, no podemos callar y agachar la cabeza ante tantos desmanes que existen a nuestro alrededor refugiándonos en fútbol, en la bebida, en las novelas, en los programas del corazón o en el rezo cotidiano. No, me niego a aceptar tal cosa porque considero que es hora de actuar y luchar por una vida más digna, una dignidad que no nos la aporta por sí misma los éxitos deportivos de nuestros deportistas.

Esta crítica no va no va hacia todo aficionado al deporte, sino a aquellos que no tiene una visión crítica de lo que ocurre a nuestro alrededor y simplemente se resignar a ver la vida venir. Hay muchos ámbitos desde los que poder actuar, el no hacerlo, puede ser cobarde e insolidario, y no se hace ningún favor a las generaciones futuras. Temas como la corrupción, el enchufismo, los recortes laborales y sociales, la pobreza, los conflictos bélicos, el deterioro medioambiental… son problemas acuciantes en nuestra sociedad y que junto a la desinformación exigen una respuesta conjunta. No debemos tomarlos como algo normal y cotidiano que ya se resolverá...

No hay comentarios:

Publicar un comentario