sábado, 24 de marzo de 2012

Contradicciones


Estoy pensando lo contradictorios que llegamos a ser las personas, algo que nos hace caer, algunas veces, en la misma piedra. Es curioso, escuchar por parte de la gente, el hartazgo que tienen de la clase política, pero luego, sin embargo, una y otra vez, sigue votando a los mismos, a esos que nos están llevando a la ruina y que de una manera u otra llevan repartiéndose el poder alimentados por un sistema injusto que trata en todo momento de dirigirnos hacia el bipartismo y donde su herramienta principal está en los medios de información, o como dicen algunos, de “desinformación” debido a que no siempre aportan toda la información, la enmascaran o la tergiversan. En mi opinión, hay unos medios que lo practican más que otros, pero en definitiva estas prácticas son generalizadas y, o no nos damos cuenta o no nos queremos dar cuenta.

Mañana, elecciones en Andalucía y Asturias, y previsiblemente, en Andalucía, no habrá cambios, no los habrá porque salga el PP o salga el PSOE, lamentablemente serán las mismas caras las que podremos observar en el panorama político, no habrá regeneración política. Puede que cambie el equilibrio de fuerzas entre los principales partidos, pero eso no significa que nos aporte renovación.

No quiero enrollarme demasiado, pero mi deseo para mañana es que aparezcan fuerzas nuevas en el Parlamento Andaluz, para decirlos a nuestros políticos de siempre que estamos hartos de sus mentiras y que apuesten de una vez por el bien de todos y no por el bien propio. Por todo esto, he de decir que estoy indignado, estoy indignado porque los mismos que nos están llevando a la ruina, son los mismos a los cuales, presumiblemente, vamos a seguir poniendo nuestras esperanzas de futuro, para después, volverles a criticar.

sábado, 17 de marzo de 2012

Hora de actuar



Seguramente que una primera entrada a un blog debería de entonar un mensaje más positivo y optimista pero, la verdad, viendo la realidad no puedo más que mostrar mi máxima preocupación por la situación actual. Una preocupación traducida en tanta indignación que llevo dentro y que trato de controlar…

Anoche, el Athletic Club de Bilbao doblegó por segunda vez al todopoderoso Manchester United pasando a la siguiente fase de la Europa League. Al igual que el Athletic, también pasaron el Valencia F.C. y el Atlético de Madrid. Me alegro por ello, y especialmente por el Athletic, porque lo hizo ante un equipo muy poderoso y es bonito ver que a veces el pez chico consigue comerse al más grande, algo que hace que la vida no sea a veces tan previsible y de esperanza a otros que parten con inferioridad. Hasta ahí me parece perfecto, y vuelvo a decir que me alegro por ese equipo y por sus aficionados. Lo que me ha hecho escribir esta modesta entrada al blog, se produjo cuando en las noticias de la tele pude observar como nos mostraban una afición jubilosa que tomaba las calles de Bilbao. No me quiero imaginar cómo se desbordaría aquel lugar si ganasen la final y se convirtieran en los campeones. Ya lo hemos visto con otros equipos, incluso mucho más populares a nivel nacional como puede ser nuestra selección nacional, el Real Madrid o el F.C. Barcelona…

Lo que de verdad me indigna de todo esto y lo que me parece realmente increíble, no me acostumbro a ello, es ver cómo el fútbol moviliza a tantas personas, muchas de ellas estoy seguro que tienen graves o preocupantes situaciones laborales o familiares, que se apartan de sus problemas personales por algo donde no se juegan nada directamente y luego no son capaces de movilizarse por defender sus derechos básicos como ciudadanos. No puedo negar que como personas necesitamos evadirnos a veces de nuestros problemas, que la angustia permanente no es buena para nadie, pero después, en el día a día también hay que luchar por defender nuestros derechos, no podemos callar y agachar la cabeza ante tantos desmanes que existen a nuestro alrededor refugiándonos en fútbol, en la bebida, en las novelas, en los programas del corazón o en el rezo cotidiano. No, me niego a aceptar tal cosa porque considero que es hora de actuar y luchar por una vida más digna, una dignidad que no nos la aporta por sí misma los éxitos deportivos de nuestros deportistas.

Esta crítica no va no va hacia todo aficionado al deporte, sino a aquellos que no tiene una visión crítica de lo que ocurre a nuestro alrededor y simplemente se resignar a ver la vida venir. Hay muchos ámbitos desde los que poder actuar, el no hacerlo, puede ser cobarde e insolidario, y no se hace ningún favor a las generaciones futuras. Temas como la corrupción, el enchufismo, los recortes laborales y sociales, la pobreza, los conflictos bélicos, el deterioro medioambiental… son problemas acuciantes en nuestra sociedad y que junto a la desinformación exigen una respuesta conjunta. No debemos tomarlos como algo normal y cotidiano que ya se resolverá...